jueves, 1 de marzo de 2018

UNA OBRA DE CAYETANO DE ACOSTA.

La Iglesia Conventual del Carmen pasa por ser el edificio religioso más antiguo de la ciudad de San Fernando, situado en el borde del antiguo Camino Real actual Calle Real que comunicaba la ciudad de Cádiz y con la península y que a día de hoy es la principal vía de San Fernando, la ciudad se vertebra en torno a ella.

Este convento carmelita tiene sus orígenes a finales del XVII y pasa por ser uno de los templos más importantes de la ciudad albergando en su interior gran cantidad de obras de arte, como pueden ser el retablo mayor, las imágenes de San José o Santa Teresa de Jesús obras italianas que se encuentran en las capillas colaterales, o las soberbias imágenes que encontramos en la nave del evangelio como son el Nazareno, la Virgen de los Dolores y el Cristo de la Salud. Un templo que merece una visita para poder contemplar un conjunto tan destacable.

Nos centramos en su sobria portada punto de paso de todos los que entran o salen de la Iglesia, un lugar transitado pero que realmente pocas veces nos paramos a contemplar. Preside la hornacina de la portada una portentosa escultura realizada en mármol de la Virgen del Carmen, titular del templo, de las efigies que encontramos en el edificio pasa por ser la más desconocida ya que generalmente nos centramos en la efigie que preside el altar mayor, obra de escuela Sevilla, y en la imagen que encontramos en el Sagrario que corresponde a la Patrona de la ciudad de San Fernando y de la Armada, obra de origen genovés.

La escultura de la portada es obra de Cayetano de Acosta que la realizó en 1748, la imagen de mármol de Málaga se presenta con el Niño Jesús en su mano izquierda mientras que en su mano derecha sostiene un cetro realizado en metal, la imagen de la Virgen porta en sus sienes una corona de metal, tanto la corona como el cetro realizados en metal posiblemente bronce. La imagen se asienta sobre una nube con cabezas de ángeles niños (querubines). La imagen se encuentra bastante sucia, la última actuación que tuvo fue allá por el 2002 cuando la fachada del templo se pintó, además en ella se asientan las palomas con lo que eso implica.

El autor de la obra es un escultor que tiene bastantes obras desperdigadas por la Baja Andalucía, especialmente en Sevilla y Cádiz. Cayetano de Acosta nació en Lisboa y que se traslado a Sevilla a muy temprana edad donde completó su formación como escultor después se traslada a Cádiz donde permanece hasta 1750 durante su estancia en Cádiz trabaja en el hospital de Mujeres y la Catedral. Durante su estancia en Cádiz realiza la imagen anteriormente comentada (1748). Regresa a Sevilla muriendo 1778.

Destacó como retablista dejando gran cantidad  de ejemplos entre los que destacan el retablo mayor de la Iglesia del Salvador, los retablos del Convento de Santa Rosalía ambos en Sevilla. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario